El rincón de la paz

¡Por fin puedo enseñaros el rincón que os prometí en este post! Nos ha pillado por medio la Feria, y claro… ya se sabe que es complicado ponerse al día con la flor en la cabeza! 🙂

Pues bien, inspirándonos en la mesa de Montessori en casa, hemos realizado nuestro propio rincón (como ya os decía, en casa disponemos de poco espacio libre, así que el tema mesa y sillas era inviable).

Nunca me han gustado los rincones, he de reconocerlo. De hecho nunca hemos puesto en práctica lo de “al rincón de pensar” y me ha enfadado mucho cuando en la guardería se lo han hecho. ¿Por qué? Porque mi hijo, con 2 años, no piensa nada cuando lo sientas en una silla. No recapacita, ni resuelve su frustración. Simplemente es castigado. Y sí, quizá se aburra de llorar y gritar, o aprenda que cuanto antes se calle antes se levanta. Pero realmente, no hemos conseguido nada útil. Sin embargo, el rincón de la paz me encanta. Me parece una forma ideal de acompañar a nuestros hijos en sus momentos de rabia y enseñarles a canalizarla, a interpretar sus emociones y a reducir su frustración.

¿Qué hemos incluido en nuestro rincón? Nosotros lo hemos hecho bastante simple. No quería que se convirtiera en una especie de ritual con mil pasos, que al final nos apartara del verdadero objetivo.

  • Un objeto del agrado del niño, puede ser un peluche, un muñeco, su mantita… es algo que le ayudará a relajarse o servirá para establecer los turnos de palabras. Nosotros hemos incluido el frasco de la calma, que ya os contaba como hacerlo en este post.
  • Un reloj, para establecer un tiempo prudencial para intentar disminuir la agitación del momento antes de ponernos a hablar.
  • Y en nuestro caso hemos incluido el libro “How do you feel?” que lo teníamos de Estados Unidos y que a Bru le encanta. Antes jugabamos a imitar al monito, “¿cómo hace cuando está feliz? ¿y si está triste?”. Ahora intentamos identificar cómo nos sentimos nosotros cuando nos encontramos ante algún conflicto. Para su edad es perfecto. Son dibujos muy sencillos, y las emociones son básicas. También compramos el “Emocionario” porque es un libro super-recomendadísimo y la verdad es que es un diccionario de emociones precioso, pero creo que es para cuando sea algo mayor, de hecho puede ser un muy buen libro para los papis y mamis! 😉

Rincón de la paz.png

¿Cómo funciona? Podemos utilizarla cuando el niño se encuentra en un conflicto con él mismo, o con nosotros u otros niños (a mí me gusta acompañarle incluso cuando es un conflicto interno). En medio del llanto (sí, al principio es algo complicado), le propones ir al rincón de la paz para intentar solucionar el problema. Los primeros días, Bru no acababa de entender muy bien de qué le hablaba, pero poco a poco va gustándole más. Ponemos el reloj en marcha (lo de la arena caer le encanta) y le ofrecemos el frasco de la calma, normalmente le retamos a encontrar las estrellas grandes entre la purpurina. Esto le relaja bastante, y acaba casi por completo con la llantina. Después cogemos el libro del monito, y le preguntamos cómo se siente él. Ahora es muy pequeño, y si por ejemplo el llanto es porque no le he dejado coger lo que quería, le pregunto ¿estás enfadado como el monito? y entonces te dice que sí y lo imita. En este momento, ya está lo suficientemente calmado para poder explicarle el porqué de no dejarle hacerlo, y qué otras cosas podemos usar en su lugar. ¿Quieres que juguemos con tus vasitos de plástico en vez de con los de cristal? por ejemplo. Normalmente la alternativa le vale, si no… ¡seguimos buscando! Por último, antes de levantarnos de la alfombra, le pregunto si ya se siente mejor y le enseño al monito feliz, ¡casi siempre suelta una sonrisa y se levanta como si no hubiera pasado nada! 

Ahora mismo nos encontramos en pleno control de la agresividad. Cuando algo no le gusta, suelta la mano. Es una etapa por la que pasan todos los niños, no nos engañemos. En estos casos hacemos lo mismo, pero además le explicamos cómo nos hemos sentido nosotros, y le ponemos como ejemplo algunas ocasiones en las que ha vuelto del cole con un mordisco o arañazo. “¿Recuerdas cuando te mordieron en la mano? Te sentiste triste y te dolió, ¿verdad? A mí también me duele cuando tú me muerdes y me he sentido muy mal.” Y volvemos al paso de presentarle alternativas.

Como veis, es algo super sencillo que podemos improvisar en cualquier parte de la casa. Nosotros lo hemos puesto en su habitación porque el salón no siempre está tranquilo, y allí podemos cerrar la puerta y crear el ambiente idóneo. Además es importante tenerlo a su altura, para que se familiarice y lo use cuando lo considere necesario.

¿Os animáis?


2 thoughts on “El rincón de la paz

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