El chupe en casa

En casa aún me recuerdan con cierto rintintín, la de veces que dije durante el embarazo que mi niño no tendría chupe. “Sólo trae virus, y después es un calvario para que lo suelte. Todo son desventajas”. Mi idea me duró hasta la primera noche en el hospital. A la mañana siguiente le dije a papá “¡trae un chupe ahora mismo!”, y así empezó nuestro idilio con los chupes. Da igual el tipo y el tamaño, la marca o el dibujo. A Bru le gustan todos. Y reconozco que
hasta ahora a mí tampoco me han supuesto gran problema. De hecho, llegó a ser el complemento ideal para cualquier look, me aficioné a personalizarlos y teníamos un color para cada conjuntito, o un mensaje para cada ocasión.

Ahora con 2 años casi y medio, no hay quién se lo quite. Se que voy tarde, pero debemos hacerlo antes de quitarle el pañal. Realmente se ha convertido en una adicción. Hemos llegado al acuerdo de usarlo solo para dormir, pero él tiene sus escondites por toda la casa, y de vez en cuando se hace el silencio y lo pillo en un rincón saboreando su chupete.

¿Qué trucos se escuchan?

  • Echar vinagre en el chupete y dejar que se lo ponga, se supone que ellos solos deciden que les da asco.
  • Cortar la tetina del chupete progresivamente y decirle que se lo están comiendo los ratoncitos.
  • Entregárselo a los Reyes Magos, nazarenos o al bebé pequeño que lo necesitaba.

Realmente no he probado ninguno, cualquiera de ellos me parece un pelín cruel. En mi opinión, no debemos mentirles o contarles esas mentirijillas para que renuncien a él. Así que armados de paciencia empezaremos nuestro reto esta semana. ¿Pasos a seguir?

Lo primero que he hecho es buscarle un cuento sobre el tema. Hemos elegido ¡Adiós, chupete! de Patricia Geis, porque me ha parecido que para él, será fácil de entender gracias a que las imágenadios-chupetees son muy sencillas. Pero lo que más me ha gustado es que incluye una tabla semanal para asignar tareas e ir sumando puntos con pegatinas de colores. Cuando haya conseguido sumar muchas pegatinas por superar tres o cinco noches sin chupete ¡le podré poner su medalla de Campeón (que viene incluida)! Así, quizá se lo tome más como un juego que como un drama.

Lo segundo que haremos es no echar su chupe en la mochila de la guarde, que siempre va por si hay crisis.

Durante el día, como ya veníamos haciendo, cuando lo pida desviaremos su atención hacia otro tema, quizá jugar al escondite, cantar o saltar ¡todo está permitido!

A la hora de dormir me temo que tendremos que pasar más tiempo con los cuentos, ¡no podemos ceder! Y se que esto nos va a costar… llegamos ya cansados al final del día, y ponerle el tapón siempre es un buen recurso.

No gritos, no enfados, solo paciencia y más paciencia (de esto es de lo que me estoy mentalizando).

Así, que ya os iré contando cómo nos va. Pero si vosotros ya le habéis quitado el chupe a vuestro peque, por favor ¡¡consejos!!


4 thoughts on “El chupe en casa

  1. Nosotros pocos consejos te podemos dar… Nuestro Peque fue solito el que decidió que no quería más chupete, nunca le gustó mucho y sólo lo utilizaba para dormir. Sobre los 15 meses coincidió con salida de dientes, el tenía para dormir las típicas “mantitas” con algún muñeco y se dormía mordiendo los picos (menos mal que teníamos 4 porque cada pocos días tocaba lavarla) fue de un día para otro que le dabas el chupete y lo tiraba y cogía su mantita.

    Mucha suerte!

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