Otros métodos de enseñanza

La educación de nuestros hijos es algo que nos preocupa casi desde que son bebés. No obstante, vivimos a un ritmo tan acelerado que no podemos permitirnos parar a explorar, investigar y crear un juicio personal de las alternativas educacionales existentes. Tras poner en marcha mi blog, entré en el mundo de las mamás blogueras. Y entonces descubrí que muchas de ellas ponen en práctica el famoso Método Montessori. ¿Qué será esto? me pregunté, ¿qué otros métodos existen? Y combinando el aumento de tiempo libre del que ahora disfruto con que es un tema que me resulta muy interesante, me puse a ello.

Así que para los que no tengáis tanto tiempo, pero sí interés, os hago un muy breve resumen de los que yo he descubierto (tenéis muchísima info en Internet de cada uno de ellos), y os cuento porqué me quedo con parte del Montessori.

Todas tienen en común varias décadas de desarrollo, aunque es ahora, cuando empezamos a conocerlas y a ponerlas en práctica. La línea a seguir, sin duda, es una mayor autonomía de los más pequeños.

Método Waldorf: Huye de la enseñanza dirigida, jerárquica y competitiva, y basa su estrategia en la capacidad de los niños para imitar, imaginar y experimentar, adaptándose a su desarrollo y despertando su interés por conocer el mundo. Steiner creía que existían tres periodos de 7 años en el desarrollo de los niños; como consecuencia, su enfoque educativo refleja lo que debe ser enseñado y lo que no en cada uno de estos tres periodos.

Método Harkness: Este método se basa en una mesa. Los alumnos se sientan en torno a ella, y discuten de cualquier materia como puede ser geografía o matemáticas. El papel del profesor se reduce a moderar las conversaciones y asegurarse que no se desvía demasiado.

Fomenta las habilidades comunicativas de los estudiantes y el respeto, entre otras muchas habilidades. No obstante, requiere un número de alumnos por clase bajo, lo que ha limitado su expansión en los sistemas educativos públicos.

Método Kumon: Se trata de proporcionar al alumno los medios para que sea capaz de aprender por sí mismo, adquiriendo hábitos de estudio que le permitan trabajar de forma independiente, sin la supervisión constante de padres o maestros, y concentrándose en las tareas.

Método Reggio Emilia: Esta estrategia tiene bastantes similitudes con el método Montessori, ya que se basa en el autoaprendizaje. Sin embargo, la característica distintiva del método Reggio Emilia promueve que los padres tomen un papel activo en la educación de sus hijos.

Método Montessori: Este método está en auge y podéis leer mogollón de teoría en muchas webs. Yo quiero explicar con mis palabras lo que he entendido después de algún curso y mucha lectura. Básicamente esta señora que nació en 1870 y dedicó su vida a la enseñanza en escuelas de barrios marginales, se dio cuenta que imponer al niño un aprendizaje no era efectivo. Que lo mejor era poner a su alcance las herramientas necesarias para que ellos atendiendo a su curiosidad, fuesen descubriendo y aprendiendo de todo lo que les rodeaba, siendo el papel del maestro una especie de orientador que se deja guiar por los niños, preparando el ambiente para obtener de ellos lo mejor. Además observó que estas herramientas les gustaban más si eran reales y no juguetes, que los niños son amantes del orden, que necesitan independencia, y que la diversión estaba unida al aprendizaje.

Aquí podéis ver un vídeo en el que Cristina de Montessori en casa lo explica muy bien en 1 minuto.

A partir de su método, propone actividades y herramientas que ayudan a los más peques a sacar su máximo potencial. Si os interesan, en este enlace podéis encontrar muchos materiales tanto de este método como de otros.

Pues bien, mientras leía, buscaba y pensaba, me dí cuenta que en casa poníamos en práctica muchas de las actividades que promueve el método Montessori. Tenemos un minihuerto (que espero revivir esta primavera 😉 ) , una regadera y un grifo a la altura de Bru, y siempre que salimos él se encarga de regar las plantas. Poco después de nacer, le monté una estantería pequeña para que tuviese sus libros a su alcance y pudiera cogerlos sin nuestra ayuda (ahora que incrementa el volumen sin parar, usamos también los cajones de debajo de su cama como biblioteca). A la hora de comer puede ayudarnos a poner la mesa con sus cubiertos, vaso o plato, ya que dispone de un cajón a su altura con todos sus utensilios. Además le hemos iniciado en la cocina cuando hemos observado que le llamaba la atención los alimentos y su preparación (podéis ver el post en el que os hablaba de ello). Y aunque nunca le había comprado juguetes Montessori como tal (entre otras cosas porque no sabía que existían), me había hecho con estos maletines en Estados Unidos, que contienen el alfabeto, números, colores y formas, en el caso de Toddler; Y material enfocado a la lectura, escritura y matemáticas, en el caso de preschooler (a partir de 3 años, ¡estoy deseando empezarlo!).

Es decir, sin leer nada, ni saber del tema, simplemente con nuestro sentido común/intuición de padres observamos el aprendizaje de nuestros hijos, y podemos ir siguiendo sus pasos, facilitando y poniendo a su alcance lo que necesitan para seguir desarrollándose.

¿Qué os recomiendo si os interesa este método?

Primero informaros bien y entenderlo. En Internet hay multitud de recursos, si tenéis algo de tiempo, para empezar os aconsejo realizar el curso nivel cero de Tigreteando (gratuito) ¡que está muy requetebien!

Un libro que hemos empezado ahora y os recomiendo es Enseñáme a hacerlo sin tu ayuda de Maja Pitamic. Basado en Montessori, nos indica actividades diarias, de desarrollo sensorial o del lenguaje, conceptos matemáticos y nociones científicas, que podemos hacer fácilmente con ellos. Da unas instrucciones muy claras, los materiales son utensilios que normalmente tenemos en casa y la verdad es que algunas ¡son muy divertidas!

libro.png

Tener claro que no tiene que ser un todo o nada. Sinceramente, hay cosas que no me convencen, pero hay que entender en el contexto en el que se desarrolló el método. No creo que leer libros de fantasía vaya a hacer ningún mal a Bru, o por ejemplo, el cumpleaños Montessori me parece demasiado…¿rebuscado? En mi opinión, el típico panel del reloj, los meses y estaciones es más claro para que entiendan el paso del tiempo, así que simplemente eso no lo hacemos 🙂 .

Y por supuesto, no hay que hacerlo todo de una vez. En casa vamos incorporando aspectos del método según surge la necesidad. Ahora que los conflictos empiezan a aparecer, estamos preparando la mesa de la paz (en nuestro caso por cuestión de espacio, va a ser el rincón de la paz, inspirado en este de Montessori en casa) pero poco sentido tendría una mesa preciosa para un bebé que solo duerme y come ;). ¡Espero poder enseñaros nuestro nuevo rincón muy pronto!

Y vosotros, ¿aplicáis algún método en casa?

 


3 thoughts on “Otros métodos de enseñanza

  1. Un resumen genial! El libro “Enseñáme a hacerlo sin tu ayuda” me encanta, me lo trajeron los Reyes estas navidades :D. Deseando ver vuestro rincón de la paz para coger ideas ;), nosotros tenemos nuestro “banquito de relajarnos”, tengo un post sobre las rabietas que hablo brevemente de el.

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